EL TAPIZADO TRADICIONAL

23 July 2012 on Sillas y sillones, Tapicería by cuadernodetaller

Cuando tienes la suerte de encontrarte con una silla antigua tapizada con el método tradicional, es importante conservar esta estructura porque, aunque en principio pueda parecer más complicado reconstruirla, a la larga resulta muy satisfactorio puesto que si se hace bien, y a diferencia de los rellenos actuales de gomaespuma, es algo que nos va a durar toda la vida, y que es perfectamente compatible con poder dar a la silla un aire actual.

Estado de la silla al llegar a nuestro taller

Estado de la silla al llegar a nuestro taller

Recientemente tuvimos entre manos una silla de mediados de los años 50, de estilo clásico y tapizada con el método tradicional, que llegó a nuestro taller porque tanto la madera como la tapicería se encontraban muy deterioradas. Desde abajo podía apreciarse el mal estado de la estructura interna del asiento: las cintas estaban dadas de sí y asomaban los muelles entre ellas.

Estado inicial de la tapicería

Estado inicial del asiento

Tampoco se podía salvar la tapicería original, un terciopelo rojo que estaba muy hundido y desgastado, al igual que el galón decorativo, al que le faltaban algunos trozos. Además, la dueña quería dar a su silla un aire renovado, más acorde con la moda actual.

Detalle en el que se aprecia el mal estado de la silla

Detalle en el que se aprecia el mal estado de la silla

Así que el primer paso fue retirar toda la tapicería, antes de proceder a la restauración de la estructura de la silla. Al destapizar una silla es muy importante fijarse en la forma en que está construido el asiento, para evaluar hasta dónde puede o no conservarse y para poder después reconstruirlo de la forma más fiel posible.

El tapizado tradicional se compone básicamente de tres elementos: de abajo a arriba, una trama de cintas que sirven de base, fijadas a la estructura de madera, varios muelles como sistema de amortiguación, y un relleno que dará forma al asiento. Antes de intervenir, se puede distinguir muy fácilmente mirando la silla por debajo, por donde suelen verse las costuras que sujetan los muelles a las cintas o las marcas que éstos dejan en la tela, aparte de la propia consistencia del asiento, más robusta que los de gomaespuma.

En este caso, bajo el terciopelo nos encontramos  en primer lugar las distintas capas que componían el relleno: un fieltro para suavizar su textura, una gruesa capa de crin vegetal que formaba el relleno en sí y una arpillera de trama muy abierta que lo separaba de los muelles.

Retirada de la tapicería original de terciopelo

Retirada de la tapicería original de terciopelo

Retirada del antiguo relleno de crin vegetal

Retirada del antiguo relleno de crin vegetal

Estado de la estructura: muelles destensados

Estado de la estructura: muelles destensados

Una vez retirada toda la tapicería, procedimos a la restauración de la madera: eliminación del antiguo barniz, saneamiento y encolado de la estructura y aplicación de un nuevo acabado.

Proceso de restauración de la silla

Proceso de restauración de la silla

Lo más importante de la restauración de esta silla era, por tanto, la reconstrucción del sistema de tapizado. Como no se había podido conservar nada, el primer paso fue rehacer la estructura del asiento grapando las cintas de yute a los travesaños del mismo, por la parte inferior.

Elaboración del asiento nuevo con cintas de yute

Elaboración del asiento nuevo con cintas de yute

A continuación cosimos los muelles a las cintas con hilo de cáñamo o bramante, y se ataron éstos entre sí y a los travesaños del asiento con cuerdas bien tensadas, para dar mayor consistencia. Este paso es importante porque, además de tratarse de los “cimientos” de la silla, la posición de los muelles determinará la forma del asiento.

Cosido y atado de los muelles

Cosido y atado de los muelles

Después colocamos una tela de saco o arpillera para separarlos del relleno, grapada por los bordes de la silla, y cosimos a esta tela las hebras de bramante que sujetarían el relleno de crin vegetal.

Arpillera a la que se sujetará la crin con hilos de bramante

Arpillera a la que se sujetará la crin con hilos de bramante

Colocación de crin vegetal como relleno

Colocación de crin vegetal como relleno

Finalmente, colocamos sobre este relleno otra arpillera más, dando la forma definitiva al asiento.

Arpillera colocada para cubrir el relleno

Arpillera colocada para cubrir el relleno

Entre esta arpillera y la tela final conviene interponer un trozo de guata, que suaviza la textura de la crin y evita que la tapicería se mueva con el uso. Como remate, pusimos un doble cordón alrededor del asiento sustituyendo a la habitual pasamanería, más acorde con la tela de mapas escogida.

Estado de la silla tras la restauración

Estado de la silla tras la restauración

Gracias a la conservación del sistema tradicional de tapizado, ahora la silla está lista para durar, sin apenas inmutarse, otros cincuenta años más, o al menos ¡eso esperamos!

Detalle de la nueva tapicería

Detalle de la nueva tapicería

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Comments
  • Ire Nina
    7 years ago - Reply

    ¡¡Menudo trabajo!! La tela de la tapicería, una vez más, muy bien escogida 😉 ¡Felicidades!

    • restauradorascreativas
      7 years ago - Reply

      A pesar de que este tipo de tapizado es más trabajoso, merece la pena con creces… ¡muchas gracias!

  • Tsunami_manuela
    7 years ago - Reply

    ¡Excelente trabajo!

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